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Jul 28, 2014

COSTOS Y RENTABILIDAD DE LA HUERTA HIDROPONICA POPULAR (MANUAL FAO HHP)

MANUAL FAO DE HUERTA HIDROPONICA POPULAR HHP:

CLASE 8: COSTOS Y RENTABILIDAD DE LA HUERTA HIDROPONICA POPULAR

Complementando la información técnica presentada en este Manual se obtiene toda la tecnología necesaria para cultivar hortalizas utilizando el método de las Huertas Hidropónicas Populares propuesto en esta publicación preparada por el PNUD y la FAO. Además de ser una actividad muy productiva, la Huerta Hidropónica Popular (HHP) es compatible con las tareas del hogar, el estudio y los oficios normales de cada uno de los miembros de una familia. El sistema no exige exclusividad, pero sí constancia y dedicación de una pequeña cantidad de tiempo diario. Es una actividad complementaria, que puede ser desempeñada en conjunto por todos los miembros de la familia


de acuerdo con el tiempo libre que cada uno esté dispuesto a dedicar a la huerta. Los beneficios que se pueden derivar de la Hidroponía Popular se pueden dividir en dos grupos: los de tipo social y los de tipo económico, que se expresan como rentabilidad o ingresos netos.


Beneficio Social


El beneficio social se obtiene como producto del cambio de las condiciones de vida de las familias, considerando una mejor calidad de la alimentación, la protección de la salud y la obtención de ingresos. Los nuevos ingresos permitirían autofinanciar el funcionamiento y la expansión de la huerta, además de cubrir pequeñas necesidades diarias que antes estaban insatisfechas.


El beneficio también se refleja en el cambio de actitud de las familias y de las comunidades, que dejan de ser miembros pasivos para convertirse en miembros activos en el proceso de su propio desarrollo. Es importante resaltar cómo los niños asumen actitudes muy positivas a través de estas actividades productivas, que aparte de permitirles cosechar productos comestibles, les da la posibilidad de adquirir tempranamente conocimientos prácticos que les hacen menos abstractas algunas áreas del saber, como sucede con la química, la biología y otras.

Rentabilidad Económica

El beneficio económico o rentabilidad es la que se espera obtener mediante la explotación continuada y sistemática de Huerta Hidropónica Popular (HHP) en superficies superiores a 30 metros cuadrados de cultivos, buscando obtener un rendimiento económico por los gastos incurridos y el trabajo realizado. A modo de ejemplo:

Un adecuado manejo de las Huerta Hidropónica Popular (HHP) ha demostrado en distintas experiencias y ensayos que el costo total de la producción por metro cuadrado se paga con la venta de 13 lechugas, estimándose además una pérdida de tres lechugas por metro cuadrado y por cosecha. Es imprescindible para ello establecer una programación que incluya todas las etapas por las que atraviesan los cultivos seleccionados como más promisorios, considerando condiciones ambientales, posibilidades técnicas de manejo y mercados disponibles para la venta. Lo importante es tener algún tipo de producto disponible para la venta en todas las épocas del año.

Para determinar la rentabilidad económica es necesario definir los costos de producción, el precio de venta y la diferencia entre éstos dos o la utilidad. Los costos de producción son de dos tipos:

- costos de instalación de la huerta, y

- los costos necesarios para que funcione en cada período productivo.

Los costos de instalación incluyen el valor de los contenedores, los plásticos, los sustratos, las mangueras, las herramientas y toda la inversión necesaria para empezar. Esta será amortizada a lo largo de varias cosechas. También se consideran aquí los equipos necesarios para la preparación, almacenamiento y aplicación de los nutrientes y los insecticidas naturales, tales como bidones, baldes, atomizadores y otros.

Los costos de funcionamiento comprenden el agua, los nutrientes, el aceite y los productos para el control de las plagas cuando hay que comprarlos (ajos, ajíes), un cuaderno para anotaciones técnicas y contables, y la mano de obra.

Para comprender mejor el tema de la rentabilidad presentaremos un ejemplo con una de las especies más aceptadas, tanto por los cultivadores como por los consumidores, como es el caso de la lechuga.


Determinaremos el costo de producción en el sistema de Raíz Flotante que es el preferido por quienes tienen el propósito de establecerse como empresa rentable, ya que la producción se logra en menos tiempo y con menor esfuerzo físico, pero con mayor dedicación y constancia: Sabemos por las clases anteriores que en el sistema flotante podemos obtener 31 lechugas adultas por metro cuadrado, de tal forma que determinamos el costo de producción por metro cuadrado de cultivo.


Cuadro 1. Costos fijos de instalación



Insumo imputable
Costo total/m2
US $
Amortización número de cosechas
US $

Valor porm2


Contenedor de madera

4,70

20

0,23


Plástico negro

0,36

5

0,07


“Plumavit”

1,29

5

0,25


Herramientas

1,03

10

0,10


Equipo

1,51

10

0,15


Mano de obra

2,05

10

0,20


Sub total

1,00


Imprevistos

0,50


Total costos fijos m2

1,50



(Cambio aplicado: CH$ 385 por US$ 1.00, febrero 12 de 1993)

En algunos países deberá considerarse además el costo de las coberturas para proteger los cultivos del exceso de sol, de las heladas o de las lluvias ácidas, lo que aumenta el valor de los costos por metro cuadrado en aproximadamente US$ 1,5 - 2,0


Cuadro 2. Costos variables de producción (para una cosecha)



Insumo

Costo total/m2 US$

Valor imputable porm2/cosecha US$


31 Plántulas de almácigo de 35 días

0,48

0,48


Solución nutritiva

0,63

0,63


Insecticidas naturales

0,05

0,05


Mano de obra

1,80

1,80


Sub total

2,96


Imprevistos 5%

0,15


Total costos variables

3,11


Costo Total (costos fijos más costos variables)

4,61






Ingresos

Estimando pérdidas del 9 por ciento sobre 31 lechugas, obtenemos

28 unidades, cuyo precio de venta fue estimado en US$ 0,31. Lo anterior

nos permite un ingreso bruto de US$ 8,68/m2.

Utilidad = Ingreso Total - Costo Total

Utilidad = 8,68 - 4,61 = 4,07 US$ por m2/cosecha de

lechugas

Utilidad 4,07

I.R.= ------------------- x 100 = ----- x 100 = 88,28 %

Inversión Total 4,61

I.R. (Indice de Rentabilidad) = 88,28 %


Se debe enfatizar que dentro de los costos está considerado el valor de la mano de obra aportada por la familia, con lo que se tiene el doble beneficio del empleo más la rentabilidad del cultivo. Los costos fijos calculados en el ejemplo podrían ser menores si se utilizaran maderas de segunda mano o usadas. En muchos países es posible conseguir "palets" o tarimas para estibar carga en los puertos marítimos o aéreos, que al desarmarlos dan tablas de buena calidad y de dimensiones muy uniformes. El anterior ejemplo puede ser considerado como una base para determinar la rentabilidad de otros cultivos, que puede ser diferente dependiendo de las ventajas comparativas o de factores adversos que existan para el cultivo y la comercialización de algunas especies. Hay especies más convenientes en unos países que en otros pero, en general, en la mayoría de ellas la rentabilidad económica es alta, especialmente en el cultivo de la lechuga, que en todos los países ha demostrado ser el mejor cultivo tanto del punto de vista técnico como económico. Como hemos visto en este Curso las Huertas Hidropónicas Populares permiten obtener beneficios sociales y económicos. Depende de la dedicación y constancia el que estos beneficios se transformen en una realidad que ayudará a mejorar la calidad de vida de las familias. Planifique su tiempo y empiece a instalar una Huerta Hidropónica Popular (HHP) y si sigue con esmero las recomendaciones ofrecidas antes de 90 días tendrá la primera cosecha de distintas hortalizas, y plantas medicinales o aromáticas.


SIGUIENTE: ANEXOS (INFORMACIÓN DE SUSTRATOS, EPOCAS DE SIEMBRA EN HIDROPONÍA, ETC.)

ANTERIOR: MANEJO Y CONTROL DE PLAGAS EN HUERTAS HIDROPÓNICAS




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PREPARACIÓN, SIEMBRA Y MANEJO DE LOS ALMÁCIGOS (MANUAL FAO HHP)




MANUAL FAO DE HUERTA HIDROPONICA POPULAR HHP: 

CLASE 4: PREPARACIÓN, SIEMBRA Y MANEJO DE LOS ALMÁCIGOS



En la clase anterior vimos que los diferentes sustratos que se pueden utilizar para instalar nuestra huerta hidropónica popular pueden ser clasificados en dos grupos: los sustratos sólidos y el medio de cultivo líquido o raíz flotante. En el Anexo V se describen las especies aptas para siembra directa (no requieren almácigo-trasplante) en sustratos sólidos. En esta clase veremos como preparar, sembrar y manejar correctamente un almácigo o germinador, que proveerá las plántulas necesarias para la HHP de aquellas especies que requieran trasplante (ver Anexo VI).


El almácigo no es otra cosa que un pequeño espacio al que le damos condiciones adecuadas (óptimas) para garantizar el nacimiento de las semillas y el crecimiento inicial de las plántulas. Debe procurarse un cuidado inicial especial para que no existan problemas en el desarrollo de las plantitas.


Para hacer los almácigos utilizaremos sustratos preparados con mayor detalle que lo indicado en la clase anterior. No se pueden dejar partículas muy grandes ni pesadas, porque éstas no permitirían la emergencia de las plantitas recién nacidas. Las condiciones de humedad deben ser más controladas, ya que ni las semillas ni las plantas recién nacidas se desarrollarían si no tienen la cantidad de humedad suficiente. El sustrato utilizado para hacer los almácigos en HHP debe ser muy suave, limpio y homogéneo. Se lo debe nivelar muy bien para que al trazar los surcos y depositar las semillas no queden unas más profundas que otras; esto afectaría la uniformidad del nacimiento y del desarrollo inicial.


No se deben hacer almácigos en tierra para luego trasplantarlos a sustratos hidropónicos. Las plantas que se van a trasplantar en hidroponía se deben hacer en los sustratos sólidos descritos para HHP en la Clase 3. Una vez llena la caja o semillero con el sustrato se procede a hacer un riego suave y a trazar los surcos. La profundidad y la distancia a la cual se tracen depende del tamaño de la semilla y del tamaño de los primeros estados de la planta (Ver Anexo VI).

Siembra del almácigo

A continuación se dejan caer las semillas una por una dentro del surco, a las distancias recomendadas en el Anexo VI para cada especie. Siembre los almácigos sin prisa, dado que todos los cuidados que se tengan serán compensados con un número elevado de plantitas sanas y vigorosas.
Luego de sembradas las semillas, con la palma de la mano se apisona suavemente el sustrato para expulsar el exceso de aire que pueda haber quedado alrededor de la semilla y aumentar el contacto de la misma con el sustrato. Después de este apisonamiento suave se riega nuevamente y se cubre el almácigo con papel de periódico en épocas normales y con papel más un plástico negro en épocas de temperaturas muy bajas, para acelerar un poco la germinación.

Cuidados del almácigo

Durante los primeros días después de la siembra, el almácigo se riega una o dos veces por día para mantener húmedo el sustrato. El mismo día en que ocurre la emergencia de las plantitas se descubre el germinador y se deja expuesto a la luz, debiéndose protegerlo de los excesos de sol o de frío con una sencilla cobertura en las horas de mayor riesgo de deshidratación o de heladas. Si el destapado del germinador no se hace a tiempo (el día que se observan las primeras hojitas) las plantitas se estirarán buscando la luz y ya no servirán para ser trasplantadas. Estas plantas con tallos con apariencia de hilos blancos nunca serán vigorosas ni darán lugar a buenas plantas adultas.
A partir del nacimiento deben regarse diariamente, utilizando solución nutritiva en la forma en que se explicará en la clase 6. Dos veces por semana se escarda (romper la costra superficial que se forma en el sustrato por efecto de los riegos continuos) y se aporca (acercar tierra a la base de la planta) para mejorar el anclaje de las plantas y el desarrollo de sus raíces. También se previenen y controlan las plagas que pudieran presentarse hasta que las plantas lleguen al estado ideal de ser trasplantadas en los contenedores definitivos. Esto ocurre aproximadamente entre los 20 y 40 días después de la germinación, dependiendo de las especies y de las condiciones del clima.

Endurecimiento de las plántulas

Unos cinco días antes del trasplante se disminuye la cantidad de agua aplicada durante los riegos y se les da mayor exposición a la luz para que consoliden mejor sus tejidos y se preparen para las condiciones más difíciles que afrontarán cuando hayan sido trasplantadas. Este proceso se llama endurecimiento de las plántulas. Al hacerlo hay que tener la precaución de que el proceso no cause trastornos a las plantas. No se suspende el suministro de nutrientes ni las escardas, sólo se disminuye la cantidad de agua y se exponen más al sol. El desarrollo final de un cultivo depende, en gran parte, del buen manejo que se le dé a los almácigos y del oportuno y cuidadoso trasplante al sitio definitivo.

Siembra directa

Como fue explicado anteriormente (Anexo V) no todas las especies necesitan almácigos para desarrollar sus primeras semanas de vida. Existen algunas especies que se siembran directamente en el sitio definitivo. Estas especies no resisten el trasplante o desde el comienzo se desarrollan con mucho vigor y no requieren cuidados especiales que garanticen sus primeros días de vida. Lo contrario, en cambio, ocurre con aquellas especies que tienen semillas muy pequeñas y, por lo tanto, dan lugar a plantitas débiles en los primeros días de vida. Otras especies se adaptan indistintamente a los dos sistemas: el trasplante o la siembra directa. Entre las especies que necesitan siembra en almácigo y trasplante están: albahaca, apio, brócoli, cebollas, coliflor, lechugas, pimentón, repollo y tomate. Algunas de las especies que se adaptan a la siembra directa son: arvejas, cilantro, frijoles (porotos), frutilla (fresa), melón, sandía, rabanito y zanahoria. Las especies que se adaptan a los dos sistemas son menos: nabos, colinabos y remolacha (betarraga).

Semillas

Las semillas que se utilizan en HHP son las mismas que se usan en la horticultura tradicional. Debe tratarse de sembrar semillas producidas y distribuidas por casas comerciales semilleristas de reconocida trayectoria, pues no deben sacrificarse las ventajas del sistema hidropónico utilizando cualquier tipo de semilla. A excepción de algunas semillas híbridas, como las de tomate, la mayoría de las semillas tiene un costo reducido (por unidad llega apenas a ser unos centavos). Pretender hacer ahorros en los costos de las semillas trae generalmente más perjuicios que beneficios. Es importante comprender que la preparación, siembra y manejo de los almácigos es una etapa fundamental en el desarrollo posterior de la planta. Se debe tener mucho cuidado con el sustrato, la siembra, el riego, la regulación de los excesos de luz y temperatura y con la prevención y control de las plantas (clase 7) para obtener plantas sanas y vigorosas que nos garanticen buenos rendimientos en el tiempo adecuado.












SUSTRATOS O MEDIOS DE CULTIVO PARA HIDROPONIA (MANUAL FAO HHP)




MANUAL FAO DE HUERTA HIDROPONICA POPULAR HHP: 

CLASE 3: SUSTRATOS O MEDIOS DE CULTIVO PARA HIDROPONIA



En la clase anterior se explicó que para hacer una huerta hidropónica popular existe gran cantidad de recipientes apropiados de diferentes tamaños, materiales y precios. En esta clase nos dedicaremos a ver los tipos de sustratos o medios de cultivo que se deben usar y cuáles son sus principales características y formas de utilización. En todos los países y lugares hay disponibilidad de materiales que algunas industrias desechan o que la naturaleza provee de manera abundante y económica.



Características de un buen sustrato
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.


Lo más recomendable para un buen sustrato es:
- que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a 0,5 y no superior a 7 milímetros
- que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
- que no retengan mucha humedad en su superficie
- que no se descompongan o se degraden con facilidad
- que tengan preferentemente coloración oscura
- que no contengan elementos nutritivos
- que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los seres humanos o de las plantas
- que no contengan residuos industriales o humanos
- que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar
- que sean de bajo costo.
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:


Sustratos de origen orgánico
- Cascarilla de arroz
- Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas. Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más calientes). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
- Escoria de carbón mineral quemado
- Escorias o tobas volcánicas
- Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto contenido salino
- Grava fina
- Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm. El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.


Algunas escorias de carbón o de volcanes tienen niveles de acidez muy altos y algunas arenas (como las arenas de mar) los tienen muy bajos (son alcalinas). Estos materiales deben ser lavados muy cuidadosamente, hasta que no les queden sustancias que los hagan muy ácidos o muy básicos.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.


Mezclas
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos
en varios países de América Latina y el Caribe son:
- 50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
- 80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
- 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
- 60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación. Los sistemas de cultivo en medios sólidos o líquidos serán explicados en detalle en la clase número cinco.












RECIPIENTES Y CONTENEDORES PARA HIDROPONÍA (MANUAL FAO HHP)





MANUAL FAO DE HUERTA HIDROPONICA POPULAR HHP: 


CLASE 2: RECIPIENTES Y CONTENEDORES PARA HIDROPONÍA

Los tipos de recipientes y contenedores que se pueden usar o construir deben estar de acuerdo con el espacio disponible, las posibilidades técnicas y económicas y las necesidades y aspiraciones de progreso y desarrollo del grupo familiar.
Para iniciar la HHP e ir adquiriendo los primeros conocimientos prácticos podemos utilizar, por ejemplo, cajones de empacar frutas; neumáticos o llantas viejos; bañeras infantiles; fuentes plásticas en desuso; o bidones plásticos rotos, recortados por la mitad. Recipientes tan pequeños como los envases plásticos para helados, los vasos plásticos desechables y los potes de aceite o margarina, son suficientes para cultivar acelgas, cebollas, cilantro, lechugas, perejil y otras hortalizas.


Las bolsas o mangas plásticas de color negro, como las que se usan para plantas de vivero, son recipientes económicos, fáciles de usar y muy productivos en pequeños espacios. Las bolsas son aptas para especies como tomate, pepino, pimiento, pimentón y cebolla.


A medida que se progresa en el aprendizaje y se comprueba la eficiencia del sistema hidropónico se pueden instalar en las paredes canales o canoas hechas con plástico negro, sostenido con hilos o pitas colgadas de las paredes o colocadas en la base de ellas. Si se dispone de espacio suficiente es importante no quedarse solamente con estos contenedores pequeños; el progreso en conocimientos debe unirse a la ampliación del tamaño de los cultivos y a la diversificación de las especies. Una superficie de 30 metros cuadrados de HHP permite obtener un ingreso constante a lo largo del año.

En la expansión de la huerta pueden incluirse contenedores de madera de por lo menos 1,5 metros cuadrados de área, mangas verticales y otro tipo de estructuras más productivas y que demandan el mismo tiempo y esfuerzo que una gran cantidad de los pequeños recipientes que nos han servido para adquirir las primeras experiencias. En la Clase 2 del video sobre HHP, complementario a este Manual, se puede observar la construcción de un contenedor.




Si además de producir alimento sano para nuestra familia deseamos obtener un ingreso extra a través de la huerta hidropónica popular, debemos pensar en construir un número de contenedores que nos permitan una mayor producción de especies vegetales (hortalizas, plantas medicinales, ornamentales y forrajeras).



Características de los recipientes y contenedores:
Las dimensiones (largo y ancho) de los contenedores pueden ser muy variables, pero su profundidad en cambio no debe ser mayor de 10-12 cm, dado que en el sistema HHP no es necesario un espacio mayor para el desarrollo de las raíces de las plantas. Se exceptúan solo dos casos:
Cuando se quiere cultivar zanahorias, la profundidad del contenedor debe ser como mínimo de 20 cm. Para producir forraje hidropónico debe ser como máximo de 5 cm. En el caso de los demás cultivos, las dimensiones máximas recomendadas (unidad de producción para HHP) para estas cajas son las siguientes:

largo 2,00 metros
ancho 1,20 metros
profundidad 0,12-0,15 metros

Dimensiones superiores a éstas implican mayores costos en materiales (madera, plástico, sustrato) y mayores dificultades y riesgos en el manejo. Las dimensiones mínimas son muy variables, pues dependen de la disponibilidad de espacio, los materiales que se puedan conseguir a menor costo y de los objetivos de la huerta (aprendizaje, recreación, experimentación o producción para la venta).

Veamos cómo construir una caja de madera, a la que llamaremos "unidad de producción para la HHP" o "contenedor".

Materiales y construcción del contenedor

Los materiales que se necesitan son los siguientes:
- tablas en desuso o nuevas, dependiendo de las posibilidades económicas (dos de 2 metros; dos de 1,20; trece de 1,30; y seis de 0,32 de largo)
- 110 clavos de 1 1/2 pulgada, martillo, serrucho, engrapadora (corchetera) y cinta métrica (huincha)
- 3,68 m2 (2,36 x 1,56) de plástico negro de calibre 0,10 diez centímetros de manguerita de polietileno o caucho, de color negro, de 7 a 10 milímetros de diámetro.
1. Después de calcular y medir las dimensiones cortamos las tablas en forma muy pareja, obteniendo las dos tablas de 2 m que conforman el largo y las dos de 1,20 m del ancho del contenedor (este ancho nos permite trabajar cómodamente alrededor del contenedor).
2. Clavando estas cuatro tablas obtenemos el marco del contenedor. El ancho de 12 cm de las tablas nos da la altura ideal. Estas son las dimensiones que tomaremos como ejemplo dentro de este Manual.
3. Las tablas de 1,30 m se clavan atravesadas a lo ancho en la parte que irá hacia abajo, colocando primero las de los dos extremos, que deben ir perfectamente alineadas por todos los lados con las del marco. Las demás se clavan dejando una separación de 3-4 cm entre una y otra, con lo que queda terminada la caja, cuya altura no debe ser superior a 12 cm. Al clavar las tablas, hay que tener la precaución de que éstas queden bien emparejadas en las esquinas y bordes, para que no haya salientes que pudieran romper el plástico, ya que esto afectaría la impermeabilidad de la cama, ocasionaría desperdicio de agua y nutrientes, y disminuiría la duración.
4. Después de terminada la caja, clavamos las seis patas en los cuatro extremos y en el centro de cada lado; deben colocarse en la parte externa de la cama, nunca en su parte interior, pues allí dificultan la colocación del plástico, disminuyen el área útil y hacen más difícil las labores de manejo. La función de las patas es hacer que la base de la cama quede separada del suelo, permitiendo una buena circulación de aire. De este modo ayuda a que no se produzca humedecimiento del área próxima al cultivo y se disminuye el riesgo de enfermedades y la aparición de algunos insectos que se establecen debajo de ella sin ser detectados. Veinte (20) centímetros de separación entre la base de la cama y el suelo son suficientes, pero del punto de vista de la comodidad de quien trabaja en la HHP y de la prevención de daños por niños o animales, la altura ideal de las patas es un metro, pero se debe considerar que esto conlleva mayores gastos en madera.



Colocación del plástico (impermeabilización)
Para impermeabilizar el contenedor se necesita un plástico negro de calibre 0,10; su función es evitar el humedecimiento y pudrición de la madera e impedir que se pierdan los nutrientes rápidamente. El color negro es para evitar la formación de algas y para dar mayor oscuridad a la zona de las raíces. El plástico nunca debe colocarse sobre el piso, a menos que se hayan barrido de éste todas las asperezas que pudieran perforarlo o que esté forrado con periódicos viejos. Siempre debería medirse y cortarse sostenido en el aire.
5. El cálculo de las dimensiones para cortar el plástico se hace de la siguiente manera: el largo total del contenedor deberá ser de más de tres (3) veces su altura. Tomando como ejemplo las dimensiones que ya hemos dado, tenemos dos (2) metros más 12 x 3 = 36 centímetros, lo que nos da un total de dos metros con treinta y seis centímetros. Esto es lo que debemos cortar para el largo. Para el ancho medimos la dimensión que tiene, que es de 1,20 metros más tres veces la altura (12 cm) lo que nos da un total de un metro con cincuenta y seis centímetros.
6. Ahora procedemos a colocarlo en el contenedor con mucho cuidado, para no romperlo ni perforarlo con las astillas de la madera, clavos salientes o las uñas. En las esquinas, el plástico debe quedar bien en contacto con el marco y con la base. El plástico debe engramparse (corchetearse) a los costados exteriores del marco del contenedor.



Colocación del drenaje
7. Todo recipiente que se va a destinar a HHP en sustrato sólido (este punto será explicado más adelante) deberá tener un orificio de drenaje, por el cual podrán escurrir los excesos de agua o de sales nutritivas. En los contenedores, este drenaje debe estar ubicado en la mitad de uno de los extremos. A una altura de 1,5 cm haga un orificio de 7 mm, por donde se pasará un trocito de manguera de la misma dimensión, preferentemente de color negro. Esta manguerita debe tener 10 cm de largo y tiene que quedar conectada en forma hermética por dentro del plástico en una longitud no mayor de 1,5 cm.


8. Para que el sellado entre la manguerita y el plástico sea hermético, se usa un clavo caliente o un cigarrillo encendido aplicado en el centro del - 31 - sitio donde la manguerita hace contacto con el plástico; se empuja la manguera de afuera hacia adentro, de tal manera que en un solo movimiento quede soldada a él. Después de introducida la manguerita en el plástico se deja enfriar para que haya un mejor sellado.


9. Luego se comienza a colocar el sustrato justamente en el punto del drenaje y desde ese extremo hacia el resto del contenedor, lo que evitará cualquier movimiento del plástico y que la manguera se despegue. El contenedor se coloca sobre el terreno, dejando un pequeño desnivel hacia el punto de drenaje, que puede ser de 0,5 a 1 por ciento (equivalente a 0,5 - 1 cm de desnivel por cada metro de longitud que tenga el contenedor). Si el contenedor va a ser utilizado para cultivar lechugas en el sistema de raíz flotante (que se explicará más adelante) no debe perforarse el drenaje, ya que se necesita conservarlo en agua con los nutrientes por varias semanas. En aquellos casos en que el espacio permita colocar varias unidades de producción (contenedores) hay que tener en cuenta la ubicación de los mismos, dejando un pasillo de cincuenta (50) centímetros para poder circular a su alrededor con facilidad. Un contenedor de este tipo, bien construido e impermeabilizado correctamente, puede durar más de cuatro años en uso constante, sin que haya que hacerle reparaciones ni sustituciones de ninguna de sus partes.


Otro tipo de contenedores Las mangas verticales y los canales horizontales (atravesados) constituyen otro tipo de contenedores, igual de eficientes que el anterior pero que sirven para espacios más pequeños.


Mangas verticales

Las mangas verticales vienen ya fabricadas en diferentes anchos y calibres. Debe preferirse el calibre 0,20, el ancho de 20 centímetros y el color negro (el calibre 0,20 es importante, dado que deben soportar el peso del sustrato). Estas mangas se compran por kilos o por metros, ya listas para hacerles las perforaciones donde irán las plantitas. El procedimiento es el siguiente:
1. Corte trozos de la manga de dos metros de largo, o del largo que considere que puede manejar de acuerdo con el sitio donde las va a colgar y a la estatura de quienes las van a regar y a cuidar.
2. Sobre una mesa larga, o sobre el piso bien limpio y cubierto con papel periódico (para no perforar el plástico) extienda la manga en forma plana. Trace una línea de 12 cm en cada uno de los extremos, utilizando un plumón o marcador.
3. Desde una de esas líneas inicie la marcación de puntos distanciados según el cultivo que prefiera sembrar (vea las distancias sugeridas para los diferentes cultivos de trasplante en el Anexo V) iniciando con dos puntos paralelos al borde de la manga y a 2 cm de su borde; después trace un solo punto a la distancia seleccionada, pero ubicándolo en el centro de los dos anteriores y conformando un triángulo. Siga alternando en la misma forma dos puntos y un punto hasta la línea que trazó en el extremo opuesto. De vuelta a la manga, trace las líneas de base a 12 cm de cada uno de los extremos e inicie el mismo procedimiento del lado anterior, comenzando siempre en el mismo lado. No marque dos puntos, sino uno en el centro de la manga y después los dos laterales. Siga alternando uno y dos puntos a las distancias que ya seleccionó, hasta que llegue al otro extremo.
4. Cuando la manga haya quedado marcada con puntos por ambos lados, tome un trozo de tubo de metal de 20 cm de largo y 2,5 cm de diámetro, al que le haya afilado un borde exterior en uno de sus extremos (en redondo). Tome un pedazo de cartón o varias páginas de periódico dobladas, de un ancho un poco inferior al diámetro de la manga, y métalo por uno de sus extremos hasta que llegue a la zona de los puntos. Ahora apriete el extremo afilado del tubo en el centro de cada uno de los puntos marcados y haga girar el tubo (apretando con presión) hasta cortar el círculo de plástico. Siga avanzando hacia el otro extremo, repitiendo este procedimiento y deslizando el trozo de cartón o de periódico por el interior de la manga para que el tubo sólo corte la cara correspondiente de ella. No corte hasta el otro lado en un punto que no corresponda.


5. A 8 cm de uno de los extremos amarre la manga con un cáñamo, hilo o fibra de nylon, dando varias vueltas y apretando fuertemente el nudo.


6. Ahora, ya se puede iniciar el llenado de la manga con la mezcla de sustrato (su composición se explicará más adelante) que debe estar hecha y humedecida por lo menos desde el día anterior, especialmente si tiene cáscara de arroz, que tarda muchas horas en humedecerse lo suficiente. No eche el sustrato dentro de la bolsa si no está previamente mojado; ya dentro de ella será imposible mojarlo antes de la siembra, lo que es muy importante.


7. Cuando haya terminado de llenar la bolsa con el sustrato húmedo, colóquela verticalmente dándole algunos golpecitos suaves sobre el piso limpio de asperezas, para bajar el sustrato. La manga se cierra por su parte superior, de la misma forma que se cerró en el otro extremo, y con una tijera se le hace un corte redondo de 3 cm de diámetro que es por donde se le suministrará el riego. También es posible, con un poco más de trabajo, colocarle un pedazo de botella desechable a manera de embudo, con la tapa perforada con seis hoyitos, amarrando la boca de la botella cuando se hace el nudo de la manga en la parte superior.


8. La manga se deja colgada o recostada. No se siembra el mismo día que se llenó, sino que durante dos o tres días se deben aplicar riegos con solución nutritiva para que el sustrato baje o se estabilice. Después de esto y a la sombra, se trasplantan las plántulas de la especie que se haya seleccionado. Para el trasplante se hacen hoyos que apuntan hacia abajo a través de cada una de las perforaciones de la manga y se meten las raíces con mucha paciencia y cuidado, tratando de no romperlas ni maltratarlas. Si el tiempo es soleado y caluroso, se deja la manga a la sombra durante tres días, para asegurar el prendimiento y después se cuelga en el sitio donde va a quedar definitivamente. Los excesos de agua y nutrientes saldrán por el extremo donde se hizo el nudo inferior. Este líquido se debe recoger y aplicar nuevamente en los riegos posteriores. En las mangas verticales no se siembran especies de siembra directa, sólo deben sembrarse especies de trasplante. Usando este sistema se han tenido muy buenos resultados con fresa o frutilla, perejil (rizado o liso), lechugas, achicorias y plantas ornamentales de flor de porte reducido. Para la preparación del sustrato de estas mangas, se debe disminuir un poco la cantidad del componente más pesado y aumentar el más liviano y que retenga más humedad. La nutrición se hace de la misma manera que en un contenedor de madera, regando todos los días con solución nutritiva y con agua cuando es necesario.




Canales horizontales

Los canales o mangas horizontales se pueden ubicar sobre el terreno (en la base de las paredes) o colgadas sobre las paredes, a varias alturas. Se utiliza plástico negro de calibre 0,15 o 0,20 de 50 o 60 cm de diámetro que se compra en forma de manga con esas dimensiones.
1. Para hacer un canal colgado de 4 metros de largo, después de ubicar el sitio, se corta un trozo de manga del largo que permita el espacio disponible, no debiendo ser superior a los cuatro metros. Si se va a construir un canal apoyado en el suelo, la longitud puede ser hasta de 10 metros.
2. Se cortan dos pedazos de hilo, cáñamo o fibra de nylon resistente de nueve (9) metros cada uno. Individualmente se doblan en dos partes y se hacen nudos a los largo del hilo cada 80 cm. Con la ayuda de una persona, se mete el primer pedazo de pita anudado dentro de la manga hasta que salga al otro lado, dejando a cada extremo un sobrante de 50 cm. Luego se tensa el hilo y se deja que el doblez de uno de los lados de la manga se apoye sobre el hilo. Después se corchetea a un centímetro del doblez cada 40 cm o se asegura el plástico sobre la pita con una o dos puntadas hechas también con nylon cada 40 cm. Se gira la manga y se mete el otro pedazo de hilo anudado con lo que queda una especie de hamaca de 50 o 60 cm de ancho y cuatro de largo.
3. A continuación, con el apoyo de cuatro clavos grandes (de 5 pulgadas) clavados sobre la pared dos a cuatro metros uno del otro y dos a diez centímetros de altura de los dos primeros, se fija la manga sobre la pared tensando muy bien el hilo de nylon para evitar que la manga, cuando se llene con el sustrato, no se arquee demasiado. La misma, en la medida de lo posible, debería quedar horizontal para que el agua y los nutrientes circulen lentamente a lo largo de ella. Dependiendo de la altura de la pared, se pueden colocar hasta cuatro canales horizontales superpuestos. Cada canal debe tener una pendiente de 0.5% (para este ejemplo, 2 cm de diferencia de altura entre los clavos que van en los extremos). Estos se llenan con un sustrato similar al recomendado para las mangas verticales y en ellos se pueden sembrar frutillas, rabanitos, perejil, cilantro, tomillo, plantas medicinales, plantas aromáticas y flores.




Como hemos visto en esta clase existen múltiples tipos de contenedores que se pueden utilizar para hacer una Huerta Hidropónica Popular incluyendo aquellos que de acuerdo a las posibilidades económicas, espacio y proyecciones puedan ser más o menos complejos permitiendo aprovechar productivamente espacios más grandes. Muchos de los materiales sugeridos se encuentran en desuso, por lo que en algunos lugares los usuarios dicen que la HHP es la tecnología agrícola urbana del desecho.



RESUMEN
Una síntesis de los recipientes que se pueden utilizar para hacer cultivos hidropónicos es la siguiente:
- cajas de madera forradas por dentro con plástico,
- canales de plástico, "Eternit" o guadua (bambú),
- llantas viejas de vehículo,
- galones de aceite desocupados y abiertos por la mitad,
- envases plásticos de margarinas, aceites o detergentes o vasos desechables de bebidas gaseosas o yogurt.



















LOCALIZACION E INSTALACION DE UNA HUERTA HIDROPONICA (MANUAL FAO HHP)



MANUAL FAO DE HUERTA HIDROPONICA POPULAR HHP: 

ClASE 1: LOCALIZACION E INSTALACION DE UNA HUERTA HIDROPONICA

Una vez decididos a formar nuestra Huerta Hidropónica Popular (HHP), uno de los primeros pasos es definir el lugar donde la vamos a ubicar. Estas huertas pueden ser localizadas en distintos lugares de la vivienda (paredes, techos, patios, ventanas, terrazas). Existen algunos criterios importantes que deben ser tomados en cuenta para obtener mayor eficiencia, mejores resultados y éxito en el producto final y en la empresa comercial que nos proponemos. El criterio más importante es ubicar nuestra huerta en un lugar donde reciba como mínimo seis (6) horas de luz solar. Para esto es recomendable utilizar espacios con buena iluminación, y cuyo eje longitudinal mayor esté orientado hacia el norte. 


Se deben evitar aquellos espacios sombreados por árboles, los lugares inmediatos a casas u otras construcciones y los sitios expuestos a vientos fuertes.


La mayoría de los Cultivos Hidropónicos se hacen a libre exposición, pero en aquellas zonas caracterizadas por excesivas lluvias se deberá prever la instalación de algún tipo de techo plástico transparente, de uso agrícola. Es también muy importante la proximidad a una fuente de agua para los riegos, con el fin de evitar la incomodidad y el esfuerzo que significa transportar los volúmenes de agua necesarios.


Algunos elementos, como los recipientes plásticos para el almacenamiento del agua y los nutrientes, la regadera y un pulverizador, deberían estar cerca de los cultivos de nuestra huerta, ya que son elementos que se utilizarán muy frecuentemente. Es importante prevenir ataques de pájaros, que pueden producir daños importantes, especialmente cuando se utiliza un sustrato sólido, como cascarilla de arroz. La idea de que los cultivos sin tierra sólo se pueden obtener en condiciones de invernaderos plásticos no es complemente cierta. Algunas experiencias conducidas en distintos países de América Latina y el Caribe con cultivos de apio, acelgas, lechugas, nabos, pepinos, perejil, rabanitos, tomates y otras hortalizas, sin utilizar cobertura plástica, indican que es posible obtener buenos productos y plantas a la libre exposición, cuando ellas están adaptadas a las condiciones ambientales del lugar donde se cultivan. La cubierta plástica (o de vidrio) sólo se necesita cuando se cultivan hortalizas o plantas fuera de las condiciones a las cuales están adaptadas y cuando se desea evitar los riesgos de infecciones y ataques de algunos de sus enemigos naturales. Cuando existen diferencias ambientales (heladas o temperaturas muy elevadas) es posible compensarlas con una mejor nutrición y cuidados a través del cultivo hidropónico.


Hay hortalizas que se adaptan a todas las condiciones de clima de la mayor parte de las regiones habitadas del mundo. Así, es posible cultivar repollos, arvejas, cebollas, frutillas o fresas, y plantas aromáticas y ornamentales, en épocas o climas fríos; también se puede cultivar habichuelas o porotos verdes, acelgas, tomates, cilantro, pepinos, remolacha y muchas otras plantas, en épocas o climas intermedios; y ají, albahaca, ahuyamas o zapallos, melones, pepinos, pimentones, sandías, tomates y otras, en épocas o climas calientes. Es muy importante y se recomienda decididamente que el lugar destinado a la huerta hidropónica popular esté cercado, para impedir la entrada de animales domésticos (aves de corral, conejos, gatos, perros) o personas irresponsables. Este es uno de los elementos limitantes para iniciar y hacer prosperar una HHP. Si no es posible aislar la huerta de este tipo de animales o personas, la recomendación es no invertir ningún esfuerzo, porque más tarde o más temprano éste será perdido, generándose una gran desmotivación. Quienes, además de mejorar su alimentación, deseen obtener ingresos adicionales a través de una huerta hidropónica popular, deberán planear una mayor producción, para lo cual es necesario disponer de mayores espacios. En estos casos, sin embargo, los criterios de ubicación siguen siendo los mismos.


El espacio en sí mismo no es el factor más limitante para los cultivos hidropónicos. Es posible cultivar una HHP en menos de un metro cuadrado o en la mayor de las terrazas o patios caseros que se puedan tener en una vivienda urbana. La mayoría de las HHP instaladas en diferentes países tienen un área que varía entre 10-20 metros cuadrados, pero hay familias o grupos que cuentan con áreas de cultivo superiores a 200 metros cuadrados, lo que les permite comercializar su producción,. Combinando las diferentes formas de HHP que existen (canales horizontales recostados en las paredes de las viviendas o muros; canales angostos y poco profundos; camas de cultivo hechas en madera; recipientes tubulares verticales en PVC o plástico; simples tiestos plásticos individuales, etc.) se puede tener una atractiva y provechosa huerta de hortalizas limpias y nutritivas.





RESUMEN


Criterios para definir el lugar donde ubicar una huerta hidropónica popular:
! disponer de un mínimo de seis (6) horas de luz solar al día en el lugar elegido,
! próximo a la fuente de suministro de agua,
! no expuesto a vientos fuertes,
! próximo al lugar donde se preparan y guardan los nutrientes hidropónicos,
! no excesivamente sombreados por árboles o construcciones,
! ser protegido o cercado para evitar el acceso de animales domésticos,
! posible de proteger contra condiciones extremas del clima (heladas; granizo; alta radiación solar; vientos), y
! lejos de focos de contaminación con aguas servidas o desechos industriales.







INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS DE UNA HUERTA HIDROPONICA (MANUAL FAO HHP)



MANUAL FAO DE HUERTA HIDROPONICA POPULAR HHP: 

INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS DE UNA HUERTA HIDROPONICA


La Hidroponía Popular o "Cultivo Sin Tierra" permite, con reducido consumo de agua y pequeños trabajos físicos pero con mucha dedicación y constancia, producir hortalizas frescas, sanas y abundantes en pequeños espacios de las viviendas, aprovechando en muchas ocasiones elementos desechados, que de no ser utilizados causarían contaminación. La Hidroponía Popular puede ser denominada una tecnología de desecho y de lo pequeño. Con esta tecnología de agricultura urbana se aprovecha productivamente parte del tiempo libre del que siempre disponen algunos miembros de la familia y que, por lo general, es desaprovechado en actividades que poco contribuyen al desarrollo y la proyección del núcleo familiar. Las productividades potenciales de los cultivos hidropónicos, cuando son realizados en condiciones tecnológicas óptimas, son superiores a las obtenidas mediante el sistema tradicional de cultivo hortícola (Anexo I).


Los objetivos más importantes de la Huerta Hidropónica Popular (HHP) son los siguientes:
1. Mejorar la cantidad y la calidad de la alimentación familiar, sin aumentar los costos.
2. Fortalecer la economía familiar, generando ingresos y disminuyendo los costos de la canasta básica de alimentos.
3. Crear fuentes de trabajo en las ciudades o en sectores donde no hay fácil acceso a un empleo estable.
4. Generar y promover actitudes positivas hacia la autogestión comunitaria.
5. Fomentar la microempresa, iniciándola por medio del aprovechamiento del tiempo libre de algunos miembros de la familia.
6. Dar a personas de avanzada edad o con limitaciones físicas y mentales, la posibilidad de sentirse útiles y valiosas para su familia, para la comunidad y para sí mismas.
7. Inducir en los niños un interés precoz por las actividades productivas a nivel familiar y por el trabajo conjunto en el lugar mismo donde se desarrollan.

El objetivo del Curso Audiovisual es poner a disposición de los usuarios, capacitadores y destinatarios finales, la tecnología apropiada de la hidroponía popular, conducente a la promoción y formación de microempresas hortícolas en zonas suburbanas y rurales con características sociales y económicas de pobreza y marginalización. El Manual Técnico "La Huerta Hidropónica Popular" complementa dicha información y es parte del paquete tecnológico provisto a través del Curso Audiovisual de auto instrucción (video): "Huertas Hidropónicas Populares", preparado por la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe (FAO/RLAC) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


Juan Izquierdo
Oficial Principal de Producción Vegetal Oficina Regional de la FAO para América Latina y Caribe






PROLOGO (MANUAL FAO HHP)



MANUAL FAO DE HUERTA HIDROPONICA POPULAR HHP: 


PRÓLOGO: LA HIDROPONIA POPULAR, SEMILLERO DEL ÉXITO



La tendencia a la mega-urbanización de las ciudades de América Latina y el Caribe, asociada a los problemas de pobreza y marginalización socioeconómica de sus suburbios, está vinculada a las graves limitantes que afectan el desarrollo rural de los países de la Región. El poblador rural o el suburbano con escasos recursos, bajos ingresos, incertidumbre laboral y un cada vez más limitado acceso a las fuentes de alimentos, requiere un esfuerzo muy especial de los gobiernos, instituciones y agencias, y de toda la Región en forma global.


El desarrollo y la apropiación de tecnologías es parte de uno de los mandatos recibidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. A través de este proceso, que incluye capacitación y transferencia de tecnologías aptas para las condiciones socioeconómicas de los países, se intenta promover el desarrollo de herramientas que permitan mejorar las condiciones de vida, e incrementar el ingreso y la alimentación de sus pobladores. En este sentido, la hidroponía popular está comenzando a consolidarse en la Región como una opción imaginativa en la lucha contra la pobreza. En muchos países constituye parte de la base de programas nacionales; en otros se encuentra todavía en proceso de desarrollo. Representa, sin lugar a dudas, una opción en la mejora del ingreso y de la calidad de vida, que maximiza los componentes de la información, a la vez que reduce a un mínimo el de inversión, ofreciendo una alternativa sostenible de desarrollo.



La hidroponía popular fue probada a través del Proyecto Regional para la Superación de la Pobreza en América Latina y el Caribe (RLA/86/004), desarrollado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en distintos países de la Región. La Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe ha tomado la iniciativa, conjuntamente con la Oficina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en Santiago de Chile, de unir esfuerzos e iniciar una actividad integrada con la finalidad de difundir esta tecnología. Para tal efecto se preparó una unidad audiovisual pedagógica y un manual técnico complementario para ser puestos a disposición de los programas nacionales, instituciones no gubernamentales, organizaciones religiosas, organizaciones de beneficencia y otras instituciones que quieran promover, aplicar, y fundamentalmente transformar y potenciar, el desarrollo de microempresas de producción de hortalizas frescas, sanas y abundantes. El presente manual da seguimiento a una publicación de la FAO preparada por la División de Producción y Protección Vegetal de la Sede en Roma, publicada en 1990, sobre cultivo sin tierra para la producción hortícola. Dicho documento, de elevado nivel técnico, conjuntamente con otros producidos por el Proyecto del PNUD antes mencionado sirvieron de base para la preparación del video y del manual.


La hidroponía popular ha demostrado ser una opción casi única en su enfoque, a través del cual se puede hacer productivo el tiempo disponible de las amas de casa y de los niños de los sectores populares, que muchas veces permanecen la mayor parte del tiempo en su vivienda. La capacidad de cultivar productos hortícolas casi perfectos, que demuestran ser competitivos y sanos en los mercados más exclusivos, no solamente mejora la autoestima de los hidrocultores, sino que les permite acceder a formas de organización y de gestión (microempresas) que generan procesos culturales de promoción personal y de superación de la pobreza. Este enfoque ha sido desde siempre una preocupación fundamental de nuestra Organización. Rafael Moreno R. Subdirector General Representante Regional para América Latina y el Caribe.